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Letra:
Verdes riberas amenas,
frescos y floridos valles,
aguas puras, cristalinas,
altos montes de quien nacen.
Guiadme por vuestras sendas,
y permitidme que halle
esta prenda que perdí,
y me cuesta amor tan grande.
Llevo, teñidas en sangre,
las abarcas y las manos,
rotas de apartar jarales;
de dormir sobre la arena
de aquella desierta margen,
traigo enhetrado el cabello.
Y cuando la aurora sale,
mojado por el rocío
que por mi cabeza esparcen
las nubes del sol huyen,
humedeciendo los aires.
Verdes riberas amenas,
frescos y floridos valles,
aguas puras, cristalinas,
altos montes de quien nacen...
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